Cómo influye el estrés en tu peso corporal

Comer desaforadamente como respuesta al estrés, es un gran error que a diario cometen más que todas las mujeres, haciendo que su peso aumente o disminuya de acuerdo a la cantidad de comida ingerida.

El estrés está asociado directamente a estados de ansiedad que incrementan la producción de insulina y cortisol, hormonas que aumentan el apetito y el antojo de los alimentos con alto contenido de calorías. Al comer estos en exceso, se favorece el aumento de peso corporal, lo que hace que las mujeres se estresen mucho más, por sentirsen pasadas de kilos.

El estrés puede afectar el comportamiento de las mujeres, provocando alteraciones del apetito asociadas con bulimia o anorexia, las cuales desencadenan cuadros de desnutrición severos.

Por esto, si últimamente comes más de lo normal y te cuesta dejar de comer, o al contrario, no te apetece ningún alimento, es necesario que analices cómo está tu nivel de estrés. Después de identificar qué es lo que te ocasiona el estrés, es importante que busques alternativas rápidas y efectivas para controlarlo.

Por qué el estrés ayuda al aumento de peso corporal.

 Las personas tienden a comer más como respuesta a situaciones tensionantes y lo que más ingieren son alimentos ricos en azúcar y grasas.

 Algunas personas tienden a canalizar la ansiedad que genera el estrés comiendo de manera compulsiva.

 Como respuesta al estrés, el organismo produce más cortisol de lo normal, hormona que favorece la acumulación de grasa y hace más lento el funcionamiento metabólico de cada persona.

Solución

Para detectar si el estrés influye o no en tu peso corporal, puedes empezar a prestarle atención a lo siguiente.

 En qué circunstancias comes en mayor o menor cantidad
 Qué comes cuando te sientes estresada o agobiada por alguna situación
 Cómo te sentías antes de comer

Las rutinas más indicadas para disminuir el estrés y así regular tu apetito son:

Yoga: Con esta práctica, aprendes a relajarte logrando obtener, descanso y equilibrio físico y mental.

Meditación: Esta práctica trae grandes beneficios para reducir el estrés y sintomatologías asociadas como dolores crónicos, insomnio, ansiedad y trastornos a nivel alimenticio.
La meditación te ayuda a alcanzar un estado de paz interior, te ayuda a concentrarte eficazmente y a incentivar al sistema inmunológico, modificando tu metabolismo. También, te lleva a un nivel de quietud interior que le permite a tu cuerpo descansar profundamente.

Ejercicio físico: Por lo menos 3 veces por semana, ayuda a que tu mente se relaje y elimine adrenalina acumulada. Practicar rutinas de estiramiento, subir escaleras, nadar o caminar ayuda a relajarte y mejorar tu condición física.

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